Del prototipo a la experiencia de usuario
Los prototipos se confunden a menudo con los wireframes y los mockups, pero tienen una diferencia básica: la interacción. Los prototipos son representaciones de alta, media o baja fidelidad que se utilizan principalmente para simular parte de la interacción del usuario con la interfaz para validar la experiencia de usuario.

El prototipo te permite acercarte lo más posible al producto real, pero a un coste más bajo que un desarrollo mediante programación. Si los wireframes tienen que ver con la estructura y los mockups con los elementos visuales, los prototipos tienen que ver con la experiencia de usuario. Por norma general, un prototipo debe ser realizado en las últimas etapas del diseño del producto para poder examinar la experiencia de usuario, aunque también se puede hacer un prototipo de baja fidelidad durante las primeras etapas del diseño. Independientemente de la fidelidad del prototipo, este debe contener interacción y/o contenido dinámico.
Una herramienta para probar la experiencia de usuario
Los prototipos entregan su mayor potencial cuando son puestos a prueba con usuarios mediante simulaciones de uso controladas. La iteración realizada por los usuarios durante los procesos de prueba genera una gran cantidad de material e información sobre la usabilidad y la experiencia de uso antes de que comience el desarrollo.
Con las validaciones con usuarios consigues reducir significativamente el desarrollo, ya que el producto está más pulido y, posiblemente, hayas resuelto muchas de las preguntas tempranas. Un prototipo debería permitir al usuario:
- Experimentar contenido e interacciones con la interfaz.
- Probar las interacciones principales de una manera similar al producto final.
Los prototipos como entregables
Los prototipos pueden fomentar un nivel más profundo de colaboración entre los diferentes stakeholders del producto, y sacar a la luz lo que realmente es necesario.
Una representación temprana del producto mediante un prototipo ofrece a las áreas de desarrollo, marketing, ventas y negocio una visión práctica y una comprensión útil del producto. Les estás entregando una pieza del producto con «vida» que proporciona mucha información útil con la que pueden hacer estimaciones precisas de costos de ingeniería o presentaciones comerciales.
Tiempos para validar un prototipo
Los prototipos deben construirse y ser validados pieza por pieza. Recomiendo comenzar a prototipar y probar las acciones más básicas del producto, e ir profundizando en el resto de funcionalidades progresivamente.
Por ejemplo, la primera iteración de un prototipo de un sitio web mostraría el diseño de las pantallas de acceso, mientras que otras iteraciones podrían desglosar secciones más específicas como los pasos necesarios para completar el perfil de un usuario.
Los prototipos como elementos de documentación
Los prototipos no suelen ser la mejor documentación que puedas imaginar, ya que obligan al “lector” a esforzarse un poco para comprender la interfaz. Por otro lado, un prototipo es la forma más atractiva de documentar el diseño. Antes de empezar con la documentación hay que preguntarse qué tipo de documentación necesita el proyecto.
Si estás trabajando para una gigantesca consultora tecnológica, dentro de un proyecto de dimensiones exorbitantes es posible que necesites una documentación en la que se especifique por escrito hasta el más mínimo detalle.
Por otra parte, si tu proyecto es una start-up, tienes que tomar decisiones y comprobar evolutivos dentro de un entorno real lo antes posible, probablemente necesites procesos ágiles de documentación tales como el prototipado.
Ten en cuenta que si un entregable es innecesario para el éxito, no deberías perder el tiempo realizándolo. Debes mantener el trabajo innecesario al mínimo. Recuerda siempre que tu trabajo es diseñar un producto, no documentarlo. Haz solo lo que ayude a crear una experiencia de usuario sorprendente.